domingo, 14 de abril de 2013

Reflexión: el tiempo y el espacio en las escoletas.


JUEVES, 11 DE ABRIL DE 2013



 
La clase de hoy la hemos comenzado con una reflexión:


“La reflexión es un proceso de conocer como conocemos, un acto que de volvernos sobre nosotros mismos, la única oportunidad que tenemos de descubrir nuestras cegueras (……)”


La escuela es más que un edificio; es el espacio y tiempo donde se realizan las actividades, donde se provocan vínculos entre:

-          niños-maestros-niños

-          familias y maestros

-          niños y familias

-          maestros- familias- niños-familias-maestros

Cuando hablamos de ámbito organizativo, nos referimos a un conjunto de normas de actuación y unas disposiciones de todo tipo; para ello, se debe organizar el espacio y el tiempo de las actuaciones que rijan la vida del aula, y que éstas permitan la creación de un clima y una atmósfera del aula positiva, donde se puede trabajar, se realizan aprendizajes, se convive diariamente con los niños y maestros y, sobre todo, se tengan presentes las necesidades de los niños, consiguiendo una convivencia fructífera y solidaria.

El espacio y el tiempo condicionan a que se produzcan relaciones satisfactorias, y hemos de cuantificar en qué tiempo y espacio se dan vínculos de calidad. Una buena estructuración del tiempo y el espacio, teniendo en cuenta el agrupamiento de niños (de su edad y necesidades en el desarrollo; si se van a realizar actividades en gran o pequeño grupo, etc), ayudarán a los niños en su nueva estructuración espacial y temporal.

Para comenzar, se deben tener en cuenta:

-          material (debe estar a su abasto para que lo puedan coger y volver a guardar cuando acaban).

-          espacio

-          rincones (tanto en las aulas como el aprovechamiento de los espacios de la escoleta).

-          temporalización aproximada de las actividades que se realicen

-          las necesidades de los niños (si son bebés, si tienen 1 año, si 2…. Para una mejor adecuación en el espacio)

-          rutinas y hábitos

Tanto en las escoletas como en las escuelas, los aspectos organizativos deben tratarse teniendo presentes la tarea educativa.

BUENAS PRÁCTICAS / PLANES DE MEJORA

Se debe mirar la escuela con una mirada diferente. El punto de partida se inicia en las escoletas, donde hay maestros que son personas concienciadas con un afecto ante la escuela, y tener en cuenta que cuando se habla de realidad de la propia escoleta quiere decir tener una mirada diferente; quiere decir mejorar, crecer, mirar qué se puede modificar en nuestra metodología y aprovechar esos espacios y tiempos para fortalecer y propiciar la aparición de vínculos positivos, etc.

Partiendo de esta realidad, se pretende mejorar esta realidad, poder rescatar  ideas de uno a otro centro, el aprender de uno y otro,… los maestros son responsables de la gestión y el espacio.

A la pregunta: ¿Qué es lo que hace positivo  a una escuela?


La respuesta es el clima, que tiene dos factores que lo caracterizan:

 - el tiempo

- el espacio

El clima de una escuela es lo que caracteriza y positiviza la calidad de los vínculos, relaciones de aprender de uno y otro y crecer,…. Es decir, los vínculos dependen de las relaciones que se establecen. Durante toda la jornada lectiva, existen muchas situaciones que se producen y se dan estos vínculos, pero incluso de estas prácticas hemos de deducir  y reflexionar sobre ello: si el espacio es agradable y favorece la aparición de los vínculos, si les dejamos el tiempo que precisan para que ellos puedan acabar de comer o subirse los pantalones sin sentir la presión de las prisas cuando están acabando de hacer sus necesidades y seguidamente deben prepararse para ir a comer, observar si se están dando relaciones de calidad o más bien no se dan ningún tipo de comunicación en ningún sentido, qué modificamos o cambiamos para que se propicien una u otra cosa, si el material está a su abasto y hace que sigan con las actividades iniciadas anteriormente o éste les aburre soberanamente, etc.

Todo momento en el centro es educativo, desde que el niño entra en la escoleta hasta que le vienen a buscar sus padres, y las educadoras y maestras deben ajustar su intervención para que el desarrollo integral del niño y niña resulte favorecedor. A la hora de planificar qué se hará en el aula y la escuela, se debe tener en cuenta estos momentos, reflexionando y valorando los aspectos que están implicados en ello. Por ejemplo, a la hora de trabajar los hábitos y las rutinas, debemos hacerlo con regularidad, en el mismo orden y momento del día (antes de ir a desayunar, después de ir a desayunar, antes de hacer nuestras necesidades y después, después de venir del patio donde hemos estado buen rato jugando, antes y después de comer, etc), y éstas acciones que se realizan a diario son las que le orientarán.

En cuanto al tiempo, éste suele ser relativo en los niños. Es importante ofrecerles puntos de referencia estables, que se realicen cada día de una determinada manera. Poco a poco, irán interiorizando esta dinámica y sabrán qué van a trabajar a continuación, después del patio viene una actividad de rutinas y del descanso para más tarde ir a comer, etc. Esta pauta le da una seguridad interna a los niños y niñas. La educadora, ya sea en la asamblea o fuera de ésta, cuando comenta a los niños el día en que están, les anuncia la actividad que se llevará a cabo, por lo que ellos pueden anticipar y orientarse temporalmente. El horario que se utiliza en clase está pensado para organizar las actividades en orden a sus necesidades, para regular les nociones diferentes del paso del tiempo.

Básicamente, la organización es primordial porque con ésta se pretende mejorar la realización de acciones y movimientos, al mismo tiempo que el movimiento permite que el niño descubra nociones temporales y las integre.

Por ello, resulta imprescindible que se partan de las rutinas, dado que permiten un margen de libertad, dan seguridad al niño y facilitan los niños capten mejor la noción del tiempo a su propio ritmo. Debemos respetar sus propios ritmos y ofrecerles las herramientas necesarias para que ellos mismos logren autoregularse y a tenerse respeto los unos a los otros, con el paso del tiempo y su propia experiencia.

En referencia al espacio, este también resulta importante; a la hora de organizar la clase, el maestro/a  debe tener en cuenta que éste debe ser un lugar acogedor, creando un clima favorecedor y potenciador de vínculos en el aula; las razones por las que organiza de una determinada manera responden a las siguientes:

-          psicológicas

-          didácticas

-          pedagógicas

-          sociológicas.

El aula, poco a poco, se iniciará de una manera y a medida que avance el curso irá tomando una forma; será un espacio harmónico, donde se puede convivir con los demás y relacionarse, estará organizado por rincones, y como resultado de todo ello será un espacio que le permita libertad y crecer autónomamente.




COMPETENCIAS: 
 
Tal como mencioné  anteriormente en la anterior entrada, se debe mirar de flexibilizar los horarios, llegando a un acuerdo entre todo el equipo educativo; también saber que todos los espacios  en el centro infantil  son educativos, y que están dispuestos en los centros de acorde a unos objetivos que se adecuen a su aprendizaje. Se identifican consigo mismo en la escuela, pero buscan y comparan en otras escuelas sus distintas metodologías y abstraen unas conclusiones para mirar de crear con ello un  proyecto de mejora.





 

domingo, 7 de abril de 2013

La organización de un centro educativo infantil



El centro educativo infantil al cual voy a hacer referencia sigue el horario que voy a describir a continuación. Las únicas horas que son rígidas serían las de entradas y salidas del centro, que vienen a ser las de primera hora de la mañana (7:30-9:30); la de medio día, donde los padres pueden venir a recoger a los alumnos/as que no se queden en el centro a comer ni dormir (12:30 a 13:00); cuando los padres pueden recoger a sus hijos después de comer (13:45-14:30); y por último los niños que se quedan a dormir (14:30-15:30).             
 

HORARIO DEL AULA (A PARTIR DE LOS 12 MESES HASTA LOS 3 AÑOS)

 
 
7:30-9:30:     Llegada de los niños y niñas al centro. Juego por rincones.
 9:30-10:00:   Asamblea. Hábitos de higiene.
10-10:30:        Almuerzo y hábitos de higiene.
10:30-11:30:  Actividad programada del día (psico, estimulación del lenguaje, taller, etc).
De 11:30-12:00:   Patio.
12:00:12:30:        Hábitos y relajación.
12:30-13:00:        Relajación y preparación de los alumnos que no quedan a comer.
13:00-13:45:        Comida y hábitos de higiene.
13:45-14:30:        Salida y recogida de los niños que no quedan a dormir.
14:30-15:30:       Siestas. Recogida de los niños que se han quedado a dormir. Cierre de la escoleta.
 
Éste suele ser el horario establecido que normalmente siguen en el centro, aunque existe una clase en la que son bebés, que van a partir de los 4 meses hasta los 12 meses, (aproximadamente), el cual sigue otro horario.

Por tanto, debido a que el centro adapta las necesidades de los bebés al horario existente,  no es un horario exacto sino aproximado. Se respetan las horas de entradas y salidas de los niños al centro, que siempre serán las mismas para todas las aulas del centro.

El  horario al que hacemos referencia es el siguiente:

 
HORARIO DEL AULA DE BEBÉS
 
De 7:30-9:30:      Llegada de los niños al centro, juegos por la clase
De 9:30- 9:45:    Pequeña asamblea. Hábitos de cambio de pañal y salida al comedor para tomar el almuerzo.
 
De 9:45-10:15:       Almuerzo y regreso al aula.
De 10:15 -  10:30:   Hábitos (cambio de pañal, lavamos las caras y manos, etc)
De 10:45 -11:00:    Actividad programada (psico, taller de experimentación, …..)
De 11:00 -12:30:   Siesta. Preparación para los niños que no se quedan a comer y les vienen a buscar. Higiene y hábitos.
 
De 12:30 - 12:45:   Hábitos de higiene y salida al comedor.
De 12:45 – 13:10:  Regreso al aula y hábitos de higiene.
De  13:10 - 13:45:  Juego libre. Después, recogida de los niños que no se quedan a dormir.
De 13:45 – 14:00: Juego libre. Posteriormente, los niños que sí se quedan a dormir en el centro, los acoge un educador del centro y los lleva a una sala para dormir, junto a todos los de las diferentes aulas. Los niños, juntamente con sus educadores, van hacia el aula donde están reunidos los niños de todas las aulas,  cuyos padres vienen a recoger
 
De 14:00 a 14:30: Recogida de los niños que no quedan a dormir.
De 14:30 a 15:30: Recogida de los niños que se quedan a dormir, cierre de la escoleta.
 
 
Este horario que se sigue en el aula de bebés, está diseñado en función de las necesidades de los bebés, que no son las mismas que las que pueden presentar los niños de avanzada edad de las otras aulas.

Tanto el horario que se  sigue en las clases de los bebés como las restantes, aulas de la escoleta, los horarios están establecidos teniendo en cuenta  los hábitos, que representa el tronco central, del cual se  parte para organizar las demás: las  actividades programadas del día y su aproximación, la hora de las comidas,  el momento del patio y su duración, qué hacemos a continuación después del patio, el momento de recogida de los niños que no quedan a comer,…..

METODOLOGÍA

La metodología que se emplea es una metodología activa, motivadora y  experimental; el niño es el creador de su conocimiento y en el centro educativo esta metodología implica la participación de los niños en su proceso de aprendizaje. Basada en una didáctica globalizadora, parte de los intereses de los niños y sus necesidades individuales y fomenta la participación, la experimentación en todas sus actividades, la iniciativa, la creatividad y la comunicación.  En todas las actividades que se desarrollan el en centro, tales como alimentación, higiene, los juegos que se realizan en el momento…. Se procura que se desarrollen en un ambiente relajado y agradable.

Por otra parte, en la escoleta se trabaja conjuntamente con el EAP y los Servicios Sociales de la zona, con niños que padezcan algún tipo de NEE.

El equipo de Atención Primaria es un servicio educativo que depende de la Conselleria D’Educació, formado por 2 psicopedagogos, 1 logopeda, 1 maestra de pedagogía terapéutica y una trabajadora social.

Está dirigido a niños de 0 a 6 años con dificultades de desarrollo o riesgo de tener y ofrecer los siguientes servicios:
 


 
- prevención y detección de dificultades de desarrollo.


-  valoración psicopedagógica

-  refuerzo familiar y escolar

-  estimulación desde el contexto escolar y/o familiar.
 

Estos niños tienen reservadas unas plazas que les dan prioridad  a la hora de su ingreso en el centro, al igual que los niños que vienen de centros de acogida e ingresan por primera vez en el centro educativo.

La línea pedagógica y la organización de las escoletas parten de los derechos de los niños a recibir una educación que respete sus características y necesidades globalmente. Los rasgos de identidad de las escoletas son aconfesionales, democrática, potenciadora de la igualdad de oportunidades, no discriminatoria, respetuosa con el medio ambiente natural, social y cultura del entorno e integradora.

En cuanto a la tarea educativa, requiere que haya una coordinación entre todas las trabajadoras del centro, personal docente y no docente para realizar alguna tarea conjunta, consensuada y coherente. Para llevar a cabo esto, se ha de establecer reuniones periódicas, que normalmente suelen ser una por cada 15 días, y en ésta se establecen las pautas comunes de funcionamiento y programación del curso.

 El curso se divide en tres trimestres. En el primer trimestre, durante la jornada lectiva, se trabajan:

-   ritmos y rutinas (durante todo el curso)

-  juego por rincones

-  psicomotricidad

-  actividades plásticas, de experimentación/taller

-  estimulación del lenguaje

En el primer trimestre también coincide con el período de adaptación durante las primeras semanas de septiembre, y dado que coinciden a final de año con las vacaciones de navidad, unos días anteriores a las fiestas se celebra en el centro una chocolatada con las familias, donde se puede disfrutar de todos

Al final de curso, si los niños van a pasar a las escuelas de “los mayores” (tal como ellos lo llaman), se les hace una evaluación  personalizada de cada uno, cuyo contenido comenta los rasgos significativos de los niños, así como los logros alcanzados durante el curso, redactados todos en un informe, los cuales  irán destinados a los distintos colegios donde  los niños y niñas van a iniciar el próximo curso, así como otro informe donde se explicita qué metodología emplea este centro educativo infantil, y datos sobre lo trabajado durante el curso, etc.

En el segundo trimestre, se trabajan estos temas:



 
- el carnaval


-  hábitos y rutinas

-  talleres/actividades programadas

-  psicomotricidad

-  estimulación del lenguaje
 
 
El tema  que van a trabajar en este trimestre puede ser variado: el día del protagonista, la granja, distintas culturas, .... según lo que haya decidido la tutora en su programación de aula.


En el tercer trimestre, se trabajan los siguientes:

-  hábitos y rutinas

- talleres/actividades programadas

- psicomotricidad

-  estimulación del lenguaje
 
- la transición de la escoleta a la escuela.

 

ACTIVIDADES

 

Antes de planificar las actividades que se llevarán a cabo durante todo el curso, se debe concretar sobre aquellas actividades que se quieran trabajar con los niños y niñas, teniendo en cuenta la edad y el momento de desarrollo en que se encuentre.

Naturalmente, se trabaja diariamente los hábitos y las rutinas, y es a partir de éstas donde después se llevan a cabo las actividades programadas, y  de este modo se va planificando la programación de aula.

Por otra parte, hay niños que presentan NEE (Necesidades Educativas Especiales), y como se ha mencionado anteriormente, la maestra o educadora trabaja conjuntamente con  miembros del Equipo de Atención Primaria, adecuando el horario y las actividades al niño o niña, según la dificultad  que presente su caso, y también se realizará, tal como en los otros alumnos, una evaluación personal de éste y se entregará a las escuelas donde inicien el nuevo curso.

La psicomotricidad  se trabaja en todas las aulas y durante todo el curso con su mismo horario, por lo tanto se debe tener esos horarios establecidos para no coincidir en las horas con otro grupo, pues solo se dispone de una sala y ésta es pequeña y cerrada.

 
OTROS DATOS DE INTERÉS A TENER EN CUENTA EN EL CENTRO EDUCATIVO

 
En cuanto a la  autonomía personal de los bebés, durante toda la jornada, siempre que  observamos a los niños, tanto en clase como en los sitios comunes, existen momentos en el que se dan circunstancias que resultan propicias para Es decir, aprovechamos toda ocasión en la que observamos el grado de desarrollo en el que está el bebé para crearle más autonomía, más seguridad en sí mismo sobre las cosas que son capaces de hacer (con o sin ayuda) y más autoestima. En la situación de cambio de pañal, aprovechamos la ocasión para establecer una relación más estrecha con éste; vamos indicando qué hacemos, le hacemos partícipe y que participen en su limpieza y éste, mediante la experimentación a través de su cuerpo, poco a poco va  teniendo conocimientos de éste.

Por otra parte, intentamos que los niños sean lo más autónomos posible; según su grado de desarrollo, hacia el segundo trimestre, cuando ya van dando los primeros pasos a una mejor coordinación óculo- manual y tienen mejor control postural y también mayor dominio de sus acciones, aprovechamos la  ocasión para hacer que el niño deposite su babero en un cesto que se llevará posteriormente a lavandería, así como cuando el niño no es consciente  de cuando se mancha le indicamos que coja una servilleta y se limpie la boca después de beber agua y comer. Poco a poco, vamos saliendo de la clase para sentarnos a comer, intentamos que quien empiece a gatear lo haga de esta manera (nunca forzando al niño) y quien esté caminando lo pueda hacer a su propio ritmo.

 Por otro lado, cabe decir que la dieta que siguen los niños del centro está elaborada por un especialista en nutrición, y que según las estaciones del año, éste variará en los alimentos (en verano se introducirá melón y sandía, en primavera fresas, etc). Puede suceder en contadas ocasiones que un niño o niña presente unas alergias a ciertos alimentos (al gluten, al pescado, huevo, frutos secos….) y la ingesta de éstos puede ser  nociva; en estos casos, los padres, cuando presenten una receta médica junto con los resultados de los análisis médicos, que tal niño o niña no puede tomar este tipo de alimentos debido a la alergia, siempre y cuando el alumno en concreto se quede a comer en  el centro educativo, se le respetará y se elaborará el mismo plato que a los demás, aunque el suyo no tendrá este tipo de alimentos. (Si aquel día se cocina pescado al horno con patatas y el niño es alérgico al pescado, se le puede cambiar el pescado por una pechuga de pollo con patatas, por ejemplo).

 Cada día se trabajan los hábitos y rutinas antes y después de cada actividad, cualquiera que se diera durante la jornada lectiva.
 
Si a partir de las 2 y media queda algún niño cuyo padre  no viene a recoger y que habitualmente no suele quedarse, nos ponemos en contacto con sus padres para saber si los llevamos a la sala de siestas o bien están por llegar, etc.

 

Celebraciones especiales:

-   navidad

-   semana santa

-   cumpleaños

-   salidas o excursiones

-  fiesta de final de curso

 
Las competencias que se adecuan a este caso son varias, y todas ellas van dentro de un
 mismo grupo; para saber cómo funciona un centro, primero se han de fijar unos horarios que luego variarán según la necesidad de los niños. Por esto, una vez que se ha visto durante un tiempo el funcionamiento, se realizan reuniones y en éstas se puede aportar métodos de flexibilidad sobre éstos, su adecuación, etc, y que el personal educativo del centro lleve a término y de la misma manera lo acordado en dicha reunión, para su normalidad.



 

domingo, 31 de marzo de 2013

Día de observación en clase, partiendo del caso de Susana.


El caso que voy a proceder a describir  se ubica en un centro educativo infantil  de niños en edades comprendidas de cero a tres años. En concreto, el aula observada tiene niños de 2 - 3 años, y son en total 17 niños, entre los que hay un niño que presenta NEE  (lo llamaremos Mikel).

 
ESCENARIO DE LA ACTIVIDAD

El escenario donde se lleva a cabo la actividad es el aula. En ésta, con bastante anterioridad, la maestra ha preparado los materiales que se van a emplear para la realización de la actividad. Ésta será una actividad plástica, en la que un grupo pequeño de niños pintará con distintos utensilios:

-          brochas

-          pinturas de colores varios

-          platitos en los que depositar la pintura

-          rodillos

-          pinceles

-          batas

-          esponjas

-          mantel para la mesa

-          purpurina

 En el día de hoy, vamos a llevar a cabo dos actividades, que realizaremos en pequeño grupo: hay 16 niños, de los cuales la mitad irá a realizar una actividad al aula de psicomotricidad, y la otra mitad se quedará en clase para la realización de la actividad programada del día.

 Hemos comenzado el día con la llegada de los niños a la clase;  poco a poco, van llegando los niños a clase, acompañados de sus padres, y a los que animadamente voy saludando cariñosamente y acogiendo, aún no todos están despiertos y otros tienen restos de migas de su desayuno; Almudena  tenía ganas de venir y se despide de su madre con energía y deprisa, para entrar a jugar a los puzzles con los demás niños; Pablo (primo de Almudena) la ve y directamente entra sin despedirse de su madre; Inés, Marta y María acuden con su padre y efusivamente le dan un beso en la mejilla y les dicen que ya se pueden ir, que van a jugar con los otros;  Marc se muestra molesto y algo perezoso, y se refugia en el regazo de su padre antes de decidir dejarle ir (reclama su atención en ese momento), …..

Los padres, a su vez, me dan distintas informaciones; hoy Sergio no ha dormido bien, más bien poco porque se quedaron hasta tarde por un cumpleaños al que asistieron; Lucía tiene cita con el pediatra y vendrá su madre a recogerla un poco antes,…..

 De esta manera, paulatinamente, van llegando los niños,  hasta que llega la hora de cerrar, a las 9:30 h. Hoy, el único alumno que no ha acudido a clase es Mikel, porque está malito, según ha comunicado su madre a través de una llamada telefónica al centro escolar educativo.

Cuando los niños han acabado de realizar sus hábitos, y están preparados para ir a la sala de psico de la mano de la otra educadora, los niños que van a realizar  la actividad en el aula se van preparando poniéndose la bata y sentándose alrededor de la mesa, ya preparada.  Esta actividad la realizarán 6  niñas, es decir, en pequeño grupo.

Una vez que se han sentado, la maestra coloca el material en la mesa; los platos contienen la pintura, (que sitúa en el centro de la mesa para que todos puedan acceder) y les da una brocha a cada uno de los alumnos. Antes de comenzar la actividad, se les explica las normas sencillas (no interrumpir la actividad al compañero o molestarlo, no pintar las sillas sino el papel de la mesa, si se quiere otra vez más color se pide a la maestra, etc), y a continuación empieza la actividad.

 Las protagonistas son seis niñas (por supuesto, nombres inventados): Abril, Marina, Rosa, Azucena, Gisela, Aisha. Todas disfrutan de la actividad en silencio, casi parece que no hay alumnas en la clase; cogen el pincel, lo mojan de pintura, de vez en cuando lo mezclan con otro color y lo imprimen en el papel, tan fuerte que a veces se rompe. A pesar de las indicaciones de la maestra, de no estampar fuertemente el pincel contra el papel porque se puede romper, parece que su intento fracasa a la hora de la impresión.



 


Las niñas continúan  pintando tranquilamente, cada una de ellas concentrada en su tarea. De fondo suena una música tranquila, y pienso que eso les hace que su estado de ánimo se muestre de manera relajada e incita a seguir así durante el tiempo que dure su actividad. Poco a poco, sin apenas darse cuenta, alguna de ellas habla en voz alta para sí misma sobre lo que le gusta pintar, por lo que este hecho hace que otra alumna se una a ella y le responda afirmativamente, enlazando su conversación. Sutilmente, se da otro espacio de silencio que da pie a que otra niña, muy tímida para entablar conversaciones con otros, exprese de manera animada y señalando su dibujo la alegría que le proporciona esta actividad, ya que en su casa también pinta mucho, y lo hace saber a sus compañeras; éstas miran hacia el dibujo que hace, lo observan y afirman que les gusta, pero inmediatamente vuelven su atención a lo que están pintando.

Una de ellas, Abril, se da cuenta que, pintando con el rodillo, se pinta la mano, y deja el rodillo a un lado para observarlo, aunque minutos después sigue pintando. Otra niña (Azucena) presiona el rodillo en la pintura naranja durante unos segundos, observa que se ha manchado y con el dedo se intenta quitar la mancha. Poco después, sigue pintando.
 
En cuanto al ambiente de grupo, comparten un mismo espacio y también el material (el plato donde está la pintura lo comparten entre dos).

Una de las niñas (Gisela) prueba la pintura y al no gustarle el sabor no vuelve a intentarlo. Mientras tanto, Abril se pone a tararear una canción mientras pasa el rodillo por su espacio de papel, lo levanta y llama la atención de la maestra para que vea lo que está haciendo.
Por otra parte, Azucena, en cuanto se percata que no tiene más pintura en su plato, se inclina para coger del otro plato de sus otras de sus compañeras, y dice: “¡Mira!”, intentando llamar la atención de la maestra para que observe que ha cogido pintura, y se dispone a seguir pintando en el espacio de otra compañera, a la vez que tararea una canción; Marina, que lo observa, le dice tranquilamente: “A la meua no”, por lo que Azucena vuelve a tu sitio y continúa.





La maestra, observando la escena grupal, les dice que lo que están haciendo está quedando muy bonito. Se oyen tarareos de Abril mientras pinta.
La maestra les enuncia que pueden pintar por todo el espacio, pero no interfiere en cómo deben hacerlo.
Enseguida, Azucena se da cuenta de los espacios en blanco y pasa su rodillo por ahí: “¡Mira!”, exclama una alumna.
Sigue la maestra preguntándoles el color con el que están pintando, y si quieren que ponga más cantidad de colores, a lo que todas responden que sí, más colores. Aisha suele ser más tímida y sigue pintando sin decir nada ni interactuar con nadie.
Azucena tararea una canción mientras pinta, y cuando observa el dibujo que está haciendo Rosa,  al poco exclama: “Ui, què bonic!!”, a lo que ésta le sonríe.
De repente, Abril imprime su mano en la pintura y, observando cómo queda su mano pintada, Azucena repite lo mismo. Abril se pinta más, si cabe, la mano y Marina les copia. El resto de compañeras sigue atareada pintando con los rodillos.
La maestra les pregunta si está fresquito y le responden sonriendo. Otra pregunta que realiza es si está suave y ellas no le responde, debido a su grado de concentración. Meten las manos en el plato y descubren sensaciones nuevas.
Las tres niñas imprimen sus manos en el papel  y se dan cuenta de las posibilidades que esta manera de pintar les ofrece.

Abril moja sus manos en pintura y las enseña a su maestra. Ésta les dice que pueden estampar sus manos en el papel y así lo hacen dos de ellas.




















Otras dos niñas siguen pintando con sendos rodillos, ya que no les interesa “ensuciarse” las manos. La maestra les pregunta si les gusta hacerlo, y acto seguido las niñas vuelven a plasmar sus manos. Al no tener más pintura en la mano, coge su rodillo y se la pinta. Aisha mira impasible la escena, pero al cabo de pocos minutos después sigue con su tarea, haciendo caso omiso cuando la maestra le pregunta si quiere también pintar con las manos. Mientras,  Rosa sigue pintando con su rodillo, concentrada en su quehacer. Aisha pronto se cansa de pintar y anuncia a la maestra que ha terminado, y se va con ésta a lavarse las manos y parte de la cara que tiene manchadas, se quita la bata y se dirige  a la zona de juegos del patio interior.

Al cabo de unos minutos, Azucena mete la mano dentro del plato de pintura, sintiendo que  le produce placer sentir la mano mojada y pudiendo manipular a su antojo; al momento, esparce rítmicamente y sin prisa, de manera circular, la pintura por todo el espacio, sin invadir el de otros, repitiendo la operación varias veces. Sus compañeras siguen pintando ajenas a lo que hace ella. Marina da golpecitos en la pintura que ha agolpado en un rincón para que se quede en ese espacio, y Abril sigue estampando con sus manos; Rosa sigue con el rodillo y Gisela parece que ha finalizado su tarea, aunque no se decide.

La maestra ofrece purpurina y varios materiales más, que ellas aceptan encantadas y animadas. Al cabo de poco, recogen el material para lavarlo y van pasando progresivamente a lavarse, quitarse las batas, guardar el material sobrante para otra ocasión y dispuestas a seguir jugando.

 

 




 

 A  raíz de este caso que he analizado de clase,  las competencias que corresponden a este caso son las siguientes:
Principalmente, identifica sus propias creencias y concepciones, pero para comprobarlo lo realiza mediante una práctica educativa y las posibilidades de juego y desarrollo a la hora de realizar una actividad en pequeño grupo, y contrastando lo que de ésta se extrae y llegando a unas conclusiones.
Por otra parte, reflexiona sobre los hechos que se han producido y obtiene sus propias conclusiones, para (en un futuro) poderlas mejorar, como proyecto de mejora.

 
 

domingo, 24 de marzo de 2013

Falsas creencias de la maestra en el caso de la observación


El caso que he reflejado en el blog trata sobre el comportamiento variado que parte de una niña, en el cual presentaba diferentes actitudes, variables y cambiantes según los días y también el estado anímico en que se encontraba la niña; unas veces aparecía contenta, otras cansada, otras no quería despedirse de los padres…. Al cabo de poco tiempo, la niña mostraba un carácter algo violento, y en cuanto la niña se sentía ofendida por algún comentario que ha hecho algún compañero o compañera mientras están jugando juntos, ella reacciona de esa manera, golpeando porque no está de acuerdo. Por otra parte, la maestra observa que a lo largo del día se van dando otros casos en que también parece ser que golpea o reacciona de mala manera. El descontrol del propio carácter de la niña le hace actuar  a sí  misma de una manera distinta a como suele ser en el entorno de clase. La maestra encuentra desconcierto hacia este hecho y no determina qué actuaciones puede llevar a cabo para tratar su actitud, qué puede hacer para tratar el caso y lograr una mejora de actitud  en la niña, tanto con ella misma como con sus compañeros de clase y demás personas que se relacionen con ella.


POSIBLES FALSAS CREENCIAS/PREJUICIOS QUE LA MAESTRA TIENE EN TORNO AL CASO
-          La maestra, cuando no tiene mucho contacto con la niña, justifica que  su comportamiento viene determinado por el de los padres, es decir, si la niña se comporta de una manera dulce o agresiva en cuanto a su entorno cuando interactúa con los otros compañeros y compañeras es porque en casa sus modelos (normalmente, los más próximos son los padres) se comportan de aquella manera: “Seguramente, en casa se comportan de esa manera, porque los niños son el reflejo de sus padres…”

-          “Ufff…¡¡¡ ya estamos de nuevo, con la mala leche que tiene la niña… ya es la cuarta vez que la castigo por pegar a sus compañeros!!! ¿No se cansa de actuar así y se pone a jugar tranquila?”. Es lo que puede pensar la maestra, quien, cansada de no poder controlar la situación, decide castigar a la niña y  que se quede un rato tranquila en el rincón. La maestra se puede sentir desbordada emocionalmente, y actúa sin pensar demasiado en las repercusiones de sus acciones, pues ha perdido el control de la situación.

-          Dado que la niña pega, la maestra no se muestra interesada en aquellos casos en que la niña no pegue, y cuando ésta acude a la maestra para consultarle algo, la maestra no hace caso a sus sugerencias y le pide que vaya a jugar, tranquila.  

-          La etiquetación que se le ponga a la niña, sobre todo si proviene de la maestra, hace que este hecho sea más ofensivo y agresivo  en cuanto a la manera que le traten sus compañeros de clase.

-          En cuanto la niña tiene algún problema y acude a la maestra, ésta no le hace caso, pues está cansada de sus comportamientos y le pide que se porte bien y vaya a jugar con los otros.

-          El hecho que los padres de la niña anuncien a la maestra que esa mañana se ha levantado de mala gana o no ha podido pegar ojo en toda la noche, hace que se refuercen las ideas que la maestra tiene sobre la niña (“Vaya por Dios… si se ha levantado de esa manera, ya veo que me dará  el día…ufff…”).

-          La maestra puede creer que su actuación, sea la que sea, es la correcta, y por consecuente, tiene todas las respuestas.

-          La maestra no permite que se produzca otro conflicto y cuando oye (sin haber presenciado la escena) que un alumno llora, directamente castiga a la niña, mientras acude a consolar al niño/a que llora. Puede creer que, evitando un conflicto, no habrá repercusiones: a menor conflicto, menos quebraderos de cabeza, pero también menos posibilidades de ofrecer un marco adecuado para resolver conflictos de manera positiva y que ello produzca un aprendizaje significativo, aumentando el conocimiento del alumno y  desarrollo cognitivo del niño.


POSIBLES ACCIONES PARA AYUDAR A LA ALUMNA CON SU CONDUCTA AGRESIVA

-           La maestra se plantea hipótesis y empieza a pensar el por qué de sus comportamientos. Contrasta la información que recopila de sus observaciones con sus compañeros de trabajo; contrasta éstas últimas con las que ha tomado nota ella misma.

-          Puede deducir que, en el entorno familiar, está pasando por alguna situación crítica que actualmente le está afectando a nivel emocional, que está teniendo bastante repercusión en ella. Por lo tanto, es importante saber si en su ámbito familiar está ocurriendo o no algún episodio que, de alguna manera, le pueda afectar a la niña.

-          Positivizarle en aquellas acciones que realice de buena manera; agradecer sus ayudas, por mínimas que sean, y premiarla con palabras agradables, besos e incluso abrazos. (“Estoy muy contenta porque has compartido las cosas con los otros compañeros y no te has enfadado ni les has pegado, ¡muy bien!”)

-          Coloquio/encuentros con las familias: aportamos conocimientos referentes a este tema. Conversaciones y charlas con los padres: damos unas guías o  pasos a seguir para que se lleve a cabo en el hogar. Seguimiento desde la escuela. Información continua entre maestro-padres.

-          Creación de un blog sobre lo acontecido, noticias relacionadas con el tema, dudas y respuestas de los profesionales en el ámbito de la educación,…. Para padres que tengan las mismas dudas o problemas.

-          Encontrar un espacio de tranquilidad, aprovechando que está jugando relajadamente, para comenzar  una charla maestra-alumna, y se dé un feedback. Que el alumno/ a se sienta relajado y comprenda que puede apoyarse y confiar en el profesor favorecerá la relación y, asimismo, su conducta agresiva irá disminuyendo poco a poco.

 
 Para este caso, hay unas cuantas competencias que tienen características en común; éstas,  según el caso que he plasmado y que hace referencia al caso de la niña Carol, sitúa principalmente a la maestra que duda de sus competencias a la hora de actuar y entablar el caso con la niña. Pues bien, la educadora en un momento identifica los puntos fuertes y  débiles en cuanto a sus capacidades formativas y profesionales; también busca en otros profesionales sus respectivas opiniones, contrastes y dudas, hasta que finalmente lleva a cabo su actuación con la niña.